lunes, 2 de mayo de 2011

o c n u s a f...to be confused.



Es que muchas veces nos podemos equivocar, somos seres humanos, muchas veces podemos caer en un balde lleno de lágrimas.

No me gusta mirarme a la cara, ni saber donde estoy parada. Cuando estoy confusa me nace un sentimiento de que no todo lo malo es malo y no todo lo bueno es bueno, es toda liviandad. Hay que aprender a tomarse las cosas con calma... Paciencia.
Supongo que las mujeres somos mucho más sensibles, o nos gusta comernos la cabeza un día domingo con lluvia y mucho frío, que mientras tomamos ese café pensamos ¿seré yo? ¿será otra?, y ahí está nuestra respuesta de bajón : no, ni ahí soy yo lo que él busca. ¡¿Feliz?! sí, quizás buscamos respuestas negativas para quedarnos más tranquilas, para que nunca más venga un tsunami y nos rompa el techito y las paredes...


Y hablando de paredes, he aquí la chica que se duerme en los laureles, pero basta ya, tengo que luchar por lo que yo quiero...

A veces me come la vergüenza, y no puedo avanzar, a veces me siento chiquita, temblorosa por estar al lado tuyo, siento que si te muestro como soy, sin filtro, te dejaría de gustar, aunque a veces pienso que yo te puedo hacer tan feliz, lamento que no te des cuenta, pero estaría bueno que esto sea una cadena de favores, yo te hago feliz, y vos me haces sentir más fuerte y brillante.
Cómo me gusta pensar que esto podría llegar a ocurrir! y cómo me gustaría dejar de maquinarme de una buena vez...

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